El ser humano, a lo largo de su vida, está inmerso en constantes cambios tanto en lo físico como en lo psicológico y social. Su desarrollo está divido en etapas que comienzan con el nacimiento hasta los 75 años o más. En este artículo nos enfocaremos en la etapa de la infancia temprana, es decir, desde los 3 a 6 años de vida de un ser humano; y veremos cómo la educación temprana en Chile afecta el desarrollo cognitivo y físico del pequeño.
En la infancia temprana (desde los 3 a 6 años) el crecimiento es menor al de la etapa anterior, pero igualmente avanzado en comparación a otras etapas del desarrollo humano. En este período el niño desarrolla mayormente las habilidades que ha obtenido a lo corto de su vida. Acá las habilidades psicomotrices avanzan de manera progresiva, existe un logro de combinación de habilidades de complejidad creciente que permite una gama mayor o más precisa de movimiento. Es precisamente durante esta etapa donde los niños aclaran, por ejemplo, si son diestros o zurdos. El manejo de las habilidades motoras gruesas y finas, sistemas de acción y lateralidad avanzan en este período infantil.
Según el enfoque Piagetano la función simbólica y los juegos de simulación se hacen presente en esta etapa de la infancia, al igual que el animismo, ya que en esta etapa los niños todavía no están listos para realizar operaciones o manipulaciones mentales que requieren el pensamiento lógico. El egocentrismo es una característica del pensamiento de los niños pequeños, también el habla privada, una conducta que consiste en hablar en voz alta con uno mismo sin intención de comunicarse con alguien; y el habla social que pretende ser entendida por otros.
Mientras esto acontece en la interioridad de los niños, la sociedad los comienza a introducir en el sistema educativo, específicamente en la educación preescolar. La educación preescolar son los estudios previos a la educación primaria obligatoria. Los niños que asisten aprenden la forma de comunicarse, jugar e interactuar con sus semejantes apropiadamente. Los encargados de la educación en esta etapa les proporcionan conocimientos adecuados para su edad, motivación en diversas áreas y estimulan su desarrollo psicomotriz de variadas maneras. Instauran en cada día escolar de los niños formas lúdicas de aprender.
En Chile la educación preescolar inicia desde los 85 días hasta los 6 años dando paso a la educación general básica. Los niveles de educación parvularia son: Sala Cuna (Sala cuna menor, desde los 85 días hasta 1 año. Sala cuna mayor desde 1 a 2 años), Niveles Medios (Medio menor de 2 a 3 años. Medio mayor de 3 a 4 años), Transición (Pre-kinder de 4 a 5 años. Kinder de 5 a 6 años). En nuestro país estos niveles no están incluidos en la escolaridad obligatoria, pero para el estado es obligatorio promoverla y garantizar el acceso gratuito y financiamiento fiscal al segundo nivel de transición.
Los niños que asisten a educación preescolar son educados desde la perspectiva de su motricidad, la cual va desde el conocimiento y conciencia que debe adquirir el niño de su propio cuerpo, hasta la posibilidad que tiene de moverse y expresarse mediante el mismo. Los niños aprender a conocer en mayor profundidad su cuerpo al interactuar con individuos de su edad.
Cuando los niños llegan a la escuela están expuestos a una situación distinta a la doméstica. Ahora los miembros de su entorno no son sus familiares. El recién llegado conoce y descubre en la clase a personas de su misma edad con las que pasará horas realizando actividades, comentando temas, juegos, etc. En este ámbito establece relación, también, con otros adultos fuera del círculo familiar, su profesora, con la que creará un vínculo que, al igual que con sus compañeros, se da a través del habla. Es este sentido será muy distinto el aprendizaje que se da en el hogar con el de la escuela, ya que en la casa el niño recibe y comparte conocimientos y le resulta mucho más fácil la comunicación, en cambio, en la escuela el niño se ve obligado a volver a crear conocimientos a través de la interacción con maestros y compañeros.
En este sentido los niños al verse insertos en un contexto social más amplio que el de su hogar se ven obligados a utilizar y desarrollar un lenguaje más acorde a la situación en la que se encuentran.
Aunque la educación preescolar no es obligatoria y muchas veces en nuestro país se le resta importancia, debemos considerar que es muy importante para los niños empezar a interactuar con semejantes en esta etapa de la vida y someterse a ciertos rangos de exigencia que los lleven a desarrollar tanto sus capacidades físicas como cognitivas. Por eso, debemos fomentar una educación preescolar de calidad y asumir un compromiso como padres a exigir un desarrollo óptimo en sus hijos, ya que fomentar y exigir en los niños durante esta etapa es esencial para un óptimo desarrollo.
- Duskin Ruth, Papalia Diane, Wendkos Sally; Desarrollo Humano. Editorial Mc Graw Hill, 2009.
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